La llegada de las nuevas tecnologías ha logrado numerosos avances en las empresas y el conjunto de la sociedad, sin embargo, a pesar de todas las facilidades que nos brindan, se estima que el 87% de la población aún sigue usando el papel en su día a día y, lo más importante, no lo recicla.

 

Llama la atención que en los tiempos que corren, en los que está de moda mostrar a la galería cuan sostenibles somos y lo mucho que estamos comprometidos con el medio ambiente, muchas empresas aún siguen ancladas en el pasado, utilizando procedimientos de hace décadas.

 

Ahorrar en papel sigue siendo una tarea pendiente, a pesar de que en la COP 25 auténticos gurús del desarrollo sostenible no hayan dejado de insistir en la importancia de cuidar el medio ambiente.

 

Mientras tanto, las empresas de transporte de mercancías, que siguen conviviendo con la etiqueta de “contaminantes”, están realizando una labor indiscutible en la lucha contra el cambio climático, no solo renovando sus flotas por otras más eficientes o utilizando sistemas de gestión para usar menos combustible, sino también cambiando sus procesos internos mediante la digitalización.

 

Se calcula que en España se emiten 120 millones de cartas de porte y 70 millones de CMRs. Los transportistas las tienen que llevar encima, un proceso que en muchas ocasiones provoca pérdidas de la documentación pero que, además, supone un enorme gasto en papel.

 

La Confederación Española de Transporte de Mercancías hace ya tiempo que se embarcó en un proyecto que se lleva a cabo en otros 22 países europeos, el eCMR digital, que de la mano de TransFollow, libera a los transportistas de tener que llevar la documentación en sus vehículos, agiliza las relaciones con los cargadores y el cliente final y, además, evita un gasto de papel innecesario en los tiempos que corren, a punto de comenzar el 2020.

TransFollow

El eCMR facilita las relaciones entre todos los operadores de la cadena de transporte

 

La aplicación se maneja de manera muy intuitiva, solo se paga por los eCMR que se realizan, es decir, no supone ningún gasto adicional y evita malentendidos, ya que la carta de porte electrónica es única e intransferible y el transportista lo certifica con el cargador a través de un código QR. Por tanto, se controla la carga, desde que sale hasta que llega a su destino, y se ahorra tiempo y costes.

 

Sin embargo, a pesar de las numerosas ventajas, los transportistas se están encontrando con muchas trabas a la hora de poder utilizar este sistema, la principal, la poca o en muchos casos inexistente voluntad, por parte de los cargadores a usarlo.

 

Esto también nos sorprende, más aún, cuando la mayoría de esas empresas se erigen en multitud de congresos y publicidades como ejemplos a seguir en la lucha contra el cambio climático, y no dejan de mostrar las buenas acciones que realizan para ello. No negamos que así lo sea, pero esa lucha empieza desde dentro, no solo de cara al público, y utilizar una alternativa al papel como el eCMR evitaría que se talasen miles de árboles. Y eso, también es proteger el medio ambiente.

 

Por ello, desde la CETM invitamos a todos los cargadores y usuarios del transporte de mercancías a que se unan a nuestro trabajo, en una apuesta común por subirnos a la digitalización de la cadena de transporte y colaborar de esta forma a la sostenibilidad en la triple vertiente medioambiental, económica y social por la que está luchando la UE y el resto de los países adheridos al Acuerdo de París.

 

El eCMR está disposición de los transportistas y la cadena de transporte a golpe de clic y es una torpeza ignorar esta herramienta, no subirse a la era de la digitalización, y seguir obligando a las empresas a malgastar tanto papel. Fíjense, un proceso que se puede realizar en cualquier móvil o ordenador parece que supone un gran esfuerzo y tan solo es un simple gesto que puede ayudar a cambiar el mundo.