La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) manifiesta su rechazo a las restricciones a la circulación de vehículos pesados impuestas por la Dirección General de Tráfico (DGT) y que entraron en vigor a partir de las 0:00 horas de este viernes.
Aunque comprendemos la adopción de restricciones cuando concurren causas meteorológicas objetivas y justificadas, rechazamos que estas se implanten sin la previsión necesaria, trasladando toda la carga de la improvisación a las empresas de transporte y a los conductores.
En nuestra opinión, una medida de este calado no puede ponerse en marcha sin el margen temporal necesario para que las empresas y los profesionales del transporte puedan reorganizar rutas, horarios, cargas y descansos. El transporte de mercancías no es una actividad que pueda detenerse o modificarse de cualquier modo y en apenas unas horas sin consecuencias graves: detrás de cada camión hay una planificación compleja, compromisos contractuales y, sobre todo, una persona.
Asimismo, la CETM espera que el Ministerio de Transportes ponga en marcha todos los medios técnicos y humanos disponibles, incluida la maquinaria quitanieves y los dispositivos de conservación y vialidad invernal, para hacer frente a las nevadas y garantizar, en la medida de lo posible, la seguridad y la continuidad del transporte por carretera.
Falta de previsión
La DGT parece olvidar que a bordo de cada camión hay un conductor profesional, que con estas restricciones se verá abocado, en muchos casos, a quedar literalmente tirado en medio de la carretera, sin alternativas reales, sin áreas de estacionamiento suficientes y sin margen de maniobra para cumplir la normativa de tiempos de conducción y descanso.
Esta situación no solo genera un enorme perjuicio económico y operativo, sino que supone un riesgo añadido para la seguridad vial y para la dignidad de los trabajadores del sector.
Finalmente, la CETM reclama a la DGT una mayor previsión de cara a futuras situaciones similares, así como flexibilidad para levantar las restricciones en cuanto las condiciones lo permitan, evitando prolongarlas ni un minuto más de lo estrictamente necesario. El sector del transporte es el primer interesado en garantizar la seguridad de sus profesionales y del conjunto de los usuarios de la red viaria.
