La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) quiere desmentir con datos la reciente afirmación del Gobierno de que “la situación con Irán no es comparable a la de Ucrania”. Para el sector del transporte, esta afirmación no refleja la realidad: los costes del combustible están aumentando con una rapidez y una intensidad equiparables a las registradas en 2022, cuando fue necesario adoptar medidas urgentes para garantizar la viabilidad de las empresas.

Los datos son concluyentes. Tras el inicio de la guerra de Ucrania, el precio del diésel siguió una escalada progresiva que llegó casi al 40 % al cabo de más de cuatro meses. En cambio, en la actual crisis, el incremento está siendo mucho más acelerado: en menos de tres semanas desde el inicio del conflicto en Irán, el precio ya acumula subidas por encima del 32%.

 

              EVOLUCIÓN % DEL PRECIO DEL GASÓLEO EN SURTIDOR

FECHA UCRANIA IRÁN
Comienzo del conflicto 1,497 €/litro 1,441 €/litro
+1semana 1,581 €/litro (+5,61%) 1,645 €/litro (+14,16%)
+ 2 semanas 1,817 €/litro (+21,38%) 1,836 €/litro (+27,41%)
+ 3 semanas 1,797 €/litro (+20,04%) 1,905 €/litro (+32,20%)

Esta evolución evidencia que el impacto sobre el transporte por carretera es ya notablemente más intenso que el vivido al inicio de la guerra de Ucrania. Retrasar la respuesta no hará sino agravar la situación y comprometer la estabilidad de miles de empresas.

Otros países ya han tomado medidas

Además, la CETM recuerda que países de nuestro entorno (Francia, Portugal, Alemania e Italia entre otros), con los que las empresas españolas compiten directamente, ya han puesto en marcha medidas de apoyo a sus transportistas para hacer frente al incremento del combustible, lo que sitúa al sector nacional en una clara desventaja competitiva si no se actúa con la misma rapidez y determinación.

Ante esta realidad, y a las puertas del Consejo de ministros extraordinario previsto para mañana 20 de marzo, la CETM insiste en la necesidad de aprobar sin más dilación medidas eficaces que permitan aliviar la presión sobre el sector. La puesta en marcha de bonificaciones al combustible, ayudas directas y mecanismos de estabilización de precios resultan imprescindibles -tal y como venimos reclamado desde el comienzo del conflicto- para garantizar la viabilidad de las empresas, proteger el empleo y asegurar el funcionamiento de la cadena de suministro.

La CETM realiza un llamamiento respetuoso pero firme al Gobierno: la idea de que “esto no es Ucrania” no puede servir como argumento para demorar aún más la adopción de medidas. Para el transporte, la urgencia es real y está respaldada por los datos.

El sector no puede esperar más. Actuar ahora es proteger a un pilar esencial de la economía española.