La Comisión Europea desveló este miércoles finalmente el esperado borrador del plan de recuperación económica de la UE para los próximos años, que será financiado a través de bonos europeos y canalizado a los Estados miembros mediante una fórmula mixta de transferencias directas y préstamos reembolsables. Este nuevo instrumento de financiación estará finalmente dotado con 750.000 millones de euros, de los que 500.000 millones se asignarán en forma de ayudas y los 250.000 millones restantes como préstamos a los Estados miembros.

 

De ese montante, 140.000 millones corresponderían a España, el equivalente al 11% del PIB, lo que sitúa a la economía española como una de las más beneficiadas por la ayuda, en consonancia con su condición de país especialmente afectado por la crisis desencadenada por el CoVid-19.

 

En síntesis, el paquete de medidas está integrado por:

 

 

El Plan está centrado en tres pilares:

 

  • Un primer pilar de inversiones y reformas divido en un Fondo de Resistencia y Recuperación (560.000 millones de euros); y un complemento denominado React-EU (55.000 millones de euros).
  • Un segundo pilar de reactivación de la economía, integrado por dos fondos: un Instrumento de Apoyo a la Solvencia (31.000 millones de euro), destinado a las empresas en las regiones más afectadas por el Covid-19; y un nuevo Fondo de Inversión Estratégica (15.000 millones de euros). Además, en este pilar se integra la actualización del Programa InvestEU.
  • Un tercer pilar enfocado a las lecciones aprendidas tras la crisis, que integra, entre otros, un nuevo programa de salud (EU4Health), que contará con un presupuesto de 9.400 millones), y un refuerzo del programa Horizonte Europa (94.400 millones de euros).

 

Este plan de recuperación es una excelente noticia para España. Pese a ello, es importante recordar que se trata de un borrador llamado a afrontar una negociación difícil entre los Estados miembros, en un entorno complejo y muy dividido respecto a la cuantía de la ayuda y al tipo de instrumento para canalizarla.

 

En cualquier caso, en opinión de la CETM, España debe hacer sus deberes cuanto antes y afrontar la realización de las reformas económicas necesarias para afrontar la reconstrucción tras la crisis, entre las que se encuentran las presentadas por nuestra organización en materia de transporte y logística de mercancías, y que incluyen propuestas de aplicación inmediata en el ámbito laboral, financiero, tributario y europeo, orientadas exclusivamente a proteger tanto a las empresas como a los cerca de 600.000 puestos de trabajo que generamos.