Ante los cierres de carreteras provocados por las movilizaciones de los agricultores en España y Francia -con cuyas reclamaciones podemos llegar a estar de acuerdo-, desde la CETM advertimos de que, si la situación no cambia de inmediato, y las administraciones competentes, tanto en España como en Europa, no actúan con responsabilidad y eficacia, las empresas de transportes se verán obligadas a adoptar medidas excepcionales, como la negativa a cargar camiones cuando no existan garantías reales de libre circulación, seguridad y servicios mínimos para sus conductores.
Desde la CETM hemos contactado con las principales organizaciones de cargadores para solicitar su colaboración y apoyo. Les hemos explicado la situación crítica a la que se enfrenta el transporte, con bloqueos que nos impiden trabajar con normalidad, y les hemos pedido que contribuyan a buscar soluciones que permitan mantener en funcionamiento la cadena de suministro dentro de los límites posibles. Pero también les hemos informado de que los transportistas no pueden, ni van a seguir, enviando a profesionales del transporte a rutas en las que puedan quedar bloqueados durante horas o días como consecuencia de estos cortes de carretera, sin acceso a aseos, comida, descanso, información ni protección. Eso no es trabajar: es poner en riesgo la dignidad, la salud y la seguridad de las personas. Y ninguna mercancía, ningún contrato ni ningún conflicto del sector que sea puede estar por encima de eso.
Desde la CETM seguimos apostando por el diálogo, la responsabilidad y las soluciones, pero también por la defensa firme de un sector esencial que ya ha asumido demasiados sacrificios. Si la cadena de suministro se detiene no será por voluntad del transporte, sino por la falta de la sensibilidad de las autoridades que permiten que los bloqueos de carreteras se repitan de forma sistemática, sin alternativas, sin desvíos eficaces y sin soluciones reales.
