La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) valora el anuncio realizado por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, relativo al nuevo Plan Extraordinario para la mejora de los firmes de la Red de Carreteras del Estado. Esta iniciativa, que prevé actuar sobre más de 5.000 kilómetros con una inversión de 1.629 millones de euros, supone un reconocimiento explícito del deterioro que viene sufriendo la red viaria y de las reiteradas denuncias trasladadas por el sector del transporte.

No obstante, desde la CETM consideramos que el alcance del plan resulta claramente insuficiente para dar respuesta a la situación actual. En primer lugar, por su limitada cobertura: actuar sobre 5.000 kilómetros de una red que supera los 26.000 kilómetros implica dejar sin intervención a una parte mayoritaria de las infraestructuras, muchas de las cuales presentan un estado crítico que afecta directamente a la seguridad vial, a la eficiencia operativa y a los costes de explotación de las empresas de transporte.

Asimismo, la dotación presupuestaria prevista se antoja claramente escasa si se tiene en cuenta el esfuerzo fiscal que soporta el sector. El transporte por carretera aporta anualmente más de 21.000 millones de euros a las arcas públicas a través de impuestos vinculados a los combustibles. Resulta, por tanto, razonable exigir una mayor reinversión en el mantenimiento de unas infraestructuras que son esenciales para el desarrollo económico y la vertebración territorial del país.

En este sentido, la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) estima que España debería destinar en torno a 2.000 millones de euros anuales al mantenimiento de la red de carreteras del Estado. Esta referencia pone aún más de manifiesto la insuficiencia del plan anunciado, especialmente si se tiene en cuenta el déficit acumulado en conservación durante los últimos años, que ha agravado el deterioro de las infraestructuras y eleva significativamente las necesidades actuales de inversión.

A ello se suma el calendario de ejecución planteado. Aunque las licitaciones comenzarán en 2026, la primera fase del plan se extenderá entre 2027 y 2031, unos plazos que, a juicio de la CETM, no se corresponden con la urgencia de la situación.

El progresivo deterioro de los firmes no admite más demoras: las empresas de transporte llevan años soportando las consecuencias de unas carreteras en mal estado, que incrementan los costes operativos, elevan el riesgo de averías y comprometen la seguridad de los profesionales.

En este contexto, la CETM insiste en la necesidad de adoptar medidas más ambiciosas, tanto en términos de inversión como de alcance y rapidez de ejecución. El mantenimiento adecuado de la Red de Carreteras del Estado no puede abordarse mediante actuaciones parciales ni diferidas en el tiempo, sino a través de un compromiso sostenido y proporcional a la relevancia estratégica del transporte por carretera.

La Confederación continuará trasladando a las administraciones la urgencia de actuar de manera decidida para revertir el deterioro acumulado de las infraestructuras viarias y garantizar unas condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad, la seguridad vial y la competitividad del sector.