La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) valora positivamente el anuncio del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, sobre la autorización del Consejo de Ministros al Ministerio para licitar una inversión récord para la conservación de la Red de Carreteras del Estado.

Esta iniciativa, que prevé actuar sobre 3.670 kilómetros con una inversión de 1.006 millones de euros, supone un reconocimiento explícito del deterioro que viene sufriendo la red viaria y de las reiteradas denuncias trasladadas por el sector del transporte.

No obstante, desde la CETM consideramos que el alcance del plan resulta insuficiente para dar respuesta a la situación actual. En primer lugar, por su limitada cobertura: actuar sobre 3.670 kilómetros de una red que supera los 26.000 kilómetros implica dejar sin intervención a una parte mayoritaria de las infraestructuras, muchas de las cuales presentan un estado crítico que afecta directamente a la seguridad vial, a la eficiencia operativa y a los costes de explotación de las empresas de transporte.

Asimismo, la dotación presupuestaria prevista se antoja claramente escasa si se tiene en cuenta el esfuerzo fiscal que soporta el sector. El transporte por carretera aporta anualmente más de 21.000 millones de euros a las Arcas Públicas a través de impuestos vinculados a los combustibles. Resulta, por tanto, razonable exigir una mayor reinversión en el mantenimiento de unas infraestructuras que son esenciales para el desarrollo económico y la vertebración territorial del país.

Medidas más ambiciosas

En este sentido, la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) estima que España debería destinar en torno a 2.000 millones de euros anuales al mantenimiento de la red de carreteras del Estado. Esta referencia pone aún más de manifiesto la insuficiencia del plan anunciado, especialmente si se tiene en cuenta el déficit acumulado en conservación durante los últimos años, que ha agravado el deterioro de las infraestructuras y eleva significativamente las necesidades actuales de inversión.

A ello se suma a incertidumbre sobre los plazos de ejecución. Aunque las licitaciones arrancarán en 2026, la puesta en marcha completa del plan requerirá varios años, un horizonte temporal que la CETM considera excesivo dada la urgencia de la situación.

El progresivo deterioro de los firmes no admite más demoras: las empresas de transporte llevan años soportando las consecuencias de unas carreteras en mal estado, que incrementan los costes operativos, elevan el riesgo de averías y comprometen la seguridad de los profesionales.

En este contexto, la CETM insiste en la necesidad de adoptar medidas más ambiciosas, tanto en términos de inversión como de alcance y rapidez de ejecución. El mantenimiento adecuado de la Red de Carreteras del Estado no puede abordarse mediante actuaciones parciales ni diferidas en el tiempo, sino a través de un compromiso sostenido y proporcional a la relevancia estratégica del transporte por carretera.

La Confederación continuará trasladando a las administraciones la urgencia de actuar de manera decidida para revertir el deterioro acumulado de las infraestructuras viarias y garantizar unas condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad, la seguridad vial y la competitividad del sector.